Partido Comunista de Chile - Regional Iquique

martes, diciembre 16, 2008

CUT conmemora matanza de la escuela Santa Maria

Con diversas actividades la CUT provincial de Iquique llevará a cabo la conmemoración de los 101 años de la masacre de la escuela Santa María de Iquique. Las actividades comienzan mañana miercoles con lo siguiente:
Miercoles 17 diciembre: 11 horas, visita al Cementerio Nº 1.
Jueves 18 noviembre: 11 horas, visita al ex cementerio antiguo Nº 2.
Viernes 19 diciembre: Jornadas sindicales de reflexión.
Sábado 20 diciembre: 11 horas, visita al monolito de la escuela Santa Maria.
Domingo 21 diciembre: Acto central en el Monolito de la escuela Santa Maria.
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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miércoles, junio 04, 2008

La Rebelión y masacre obrera de junio de 1925

La rebelión y masacre obrera de 1925
(Epifanio Flores, publicado en DIARIO 21 de Iquique, el 9 de junio de 2008)

Iquique se conoce a nivel internacional por relevantes e distintos hechos heroicos, como lo fue el combate naval del 21 de mayo y la masacre de la escuela Santa María del 21 de diciembre. Pero en la pampa de Tarapacá se produjo otro hecho histórico que se inscribe entre las grandes gestas obreras, curiosamente desconocido por muchos nortinos y extrañamente apartado como objeto de estudio por parte de nuestros historiadores. Efectivamente, pues fue un 4 de junio de 1925 que se inicia en la pampa de Tarapacá una represión a gran escala que culmina en una tremenda matanza perpetrada por el Estado chileno, ejecutada por el ejercito, y bajo el gobierno de Arturo Alessandri Palma.
Ante la secuela de efectos dañinos a la población obrera provocada por la crisis salitrera, a comienzos del año 1925 se producen sendas huelgas en la pampa y el litoral. La Federación Obrera de Chile, la FOCH, demanda la nacionalización de la industria salitrera y la cancelación de la personería jurídica de la patronal Asociación Salitrera, entre sus principales puntos. El intendente de Tarapacá, Recaredo Amengual, procede enviando escuadrones militares a ocupar ciertos centros de la pampa, al tanto que pide al gobierno el envío a Iquque de buques de la Armada. Al culminar satisfactoriamente al menos en aumentos salariales para los obreros una reciente huelga, el intendente Amengual y el general Florentino de la Guarda, desatan una operación de escarmiento selectiva hacia los dirigentes de la FOCH. Proceden primero con la clausura de los diarios “El Despertar de los Trabajadores” y “El Surco” en Iquique y con la detención de casi todos los dirigentes de los consejos de la FOCH, desde Pozo Almonte hasta Huara, siendo todos transportados durante la noche en tren hacia Pisagua. Luego, el 2 de junio de 1925 el gobernador de Pisagua, capitán Alberto Labbé, dispone que los 32 dirigentes de la FOCH llegados detenidos a ese puerto sean embarcados en el vapor “Mapocho” y en dirección hacia Valparaíso. Por su parte Amengual envía a Pisagua a la cazatorpedera “Linch” para reforzar la arbitraria operación.
Enfrentados a esta provocación, la FOCH se ve empujada a declarar la huelga general de 24 horas para el 4 de junio de 1925 y en solidaridad con los deportados.
Diversas escaramuzas y provocaciones policiales y de los salitreros dejan algunos muertos entre civiles y dos guardias policiales, acentuándose la represión. Los obreros proceden a ocupar las oficinas salitreras armados con dinamita y algunas escasas armas. Ante la detención de los principales dirigentes de la FOCH lidera el alzamiento el dirigente obrero Carlos Garrido, quién montado en un caballo blanco es la cabeza visible de la rebelión obrera. Son tomadas las oficinas Coruña, Argentina, Esmeralda, Felisa, Campamento Barrenechea, Resurrección, San Enrique, Maroussia, etc. Las fuerzas del ejército al mando de Acasio Rodríguez rodean las oficinas, en especial la oficina Coruña donde tiene su cuartel general Carlos Garrido, e inician un inmisericorde bombardeo hasta agotar la resistencia de los alzados y ejecutar atrozmente al líder obrero de la rebelión.
Tal como aconteció con la masacre de la escuela Santa María y otras, no es posible determinar una cantidad aproximada de obreros asesinados. El general de la Guarda informó de 59 muertos; informes ingleses lo situaron entre 600 y 800. La memoria colectiva habla de miles de muertos, tanto en los enfrentamientos, la posterior masacre y fusilamientos masivos; así como los ejecutados en el trayecto desde la pampa a Iquique y en el Velódromo de nuestra ciudad, que sirvió por meses de campo de concentración de los obreros prisioneros.
Hasta el año 1947, fecha de la instauración de la Ley Maldita que persiguió a los dirigentes sindicales, se les rendía un homenaje a los obreros caídos en esa masacre. Donde fueron sepultados los obreros de la oficina Maroussia existía un monolito. En la fosa-pique donde fueron lanzados los masacrados en la oficina Coruña existía una placa recordatoria. Llegó el momento que los trabajadores del norte reivindiquen la memoria de estos obreros caídos y ese rol por continuidad histórica le corresponde a la CUT.

Epifanio Flores.
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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lunes, enero 28, 2008

Homenaje a un obrero pampino

Homenaje a un obrero Pampino
(Epifanio Flores, en DIARIO 21 de Iquique del 28 de enero 2008)


Este miércoles 23 de enero fue sepultado en el cementerio de Huara el obrero pampino que fue encontrado en la pampa y con una data de muerte de alrededor de ochenta años atrás. Fue hallado amarrado, ensacado, y con claras señales de haber sido ejecutado. Se trata de un hombre joven, aún desconocido su nombre, y que por el contexto en que se le descubrió hace presumir que se trataría de un dirigente obrero asesinado.
La actividad fue organizada por la Coordinadora de Derechos Humanos de Iquique, particularmente por la dirigenta de AFEPI, Angélica Palleras y se contó con la valiosa cooperación del alcalde de Huara, Felipe Rocha, así como del personal municipal de esa comuna. A la ceremonia asistieron diversos dirigentes políticos y sociales de nuestra ciudad, bajo el completo silenciamiento de la prensa.
Sabido es que la pampa salitrera quedó convertida en un inmenso cementerio, ya sea por los restos de las víctimas de la Guerra del Pacífico, de la guerra civil de 1891, así como de las diferentas masacres obreras ocurridas en diferentes periodos de nuestra historia. Las características naturales del suelo pampino han permitido mantener esos vestigios de un pasado necesario de rescatar en este proceso de permanente construcción de nuestra identidad nortina.
La historia del movimiento obrero chileno está fuertemente ligada a las primeras luchas obreras en la pampa salitrera y en el litoral nortino. Las primeras organizaciones de trabajadores fueron fuertemente reprimidas, pero en especial estos ataques se centraron hacia los dirigentes de las organizaciones obreras como la Federación Obrera de Chile, (la FOCH) y hacia la Confederación de Trabajadores de Chile, (la CTCH) posteriormente, cuyos dirigentes fueron fuertemente perseguidos, vejados, asesinados y hasta desaparecidos.
En junio del año 1925 y luego del apresamiento y envío a Pisagua de los principales dirigentes de la FOCH de la pampa, se generaliza una gran huelga que deriva hacia la ocupación de numerosas oficinas salitreras por parte de los obreros. Estos resisten el ataque policial armados de dinamita y se defienden con las escasas armas halladas en esos lugares. El principal enfrentamiento comienza en la oficina Coruña, pero la lucha se generaliza en Alto San Antonio y se esparce hacia las oficinas Argentina, San Enrique, Campamento Barrenechea, Felisa, Esmeralda, Resurrección, hacia el pueblo de Huara y sus alrededores, como en la oficina Maroussia, etc. Esta rebelión provocada por la represión del gobierno de Alessandri es sofocada sangrientamente por fuerzas militares que bombardean las trincheras obreras, ocupan la pampa e inician una ejemplarizadora acción de castigo y escarmiento sin sujetarse a ningún tipo de formalidad legal, llevando a cabo fusilamientos masivos en diversos lugares de la pampa. Obviamente no ha sido posible determinar la cantidad de víctimas asesinadas; solo tenemos los indicios de los piques de la oficina Coruña donde fueron lanzados los cuerpos de los masacrados en ese lugar, así como de la fosa común a la entrada del cementerio de Huara donde fueron enterrados los asesinados de la oficina Maroussia. Es fácil suponer que pueden haber sido apresados y asesinados en los mas variados rincones de la pampa una indeterminada cantidad de dirigentes de la FOCH.
En el segundo gobierno de Alessandri, y tal como venía ocurriendo décadas antes, continuaron los extraños desaparecimientos de obreros en la pampa. De la noche a la mañana no se volvía a saber del paradero de uno que otro obrero y muchas veces esto era atribuible a la constante migración inter oficinas de Tarapacá y Antofagasta, o hacia las minas de cobre o bien hacia el resto del país o hacia los países hermanos.
En todo caso tampoco eran extraños los casos de asesinatos directos, como lo fue el del dirigente obrero Rodolfo Díaz, asesinado el 5 de septiembre de 1937 en el trayecto entre las oficinas Humberstone y Santa Laura; así como la extraña desaparición en Iquique del administrador del diario El Despertar de los Trabajadores, Francisco Perales Gascogne, desaparecido el 5 de mayo de 1942.
Tal vez el caso de este obrero pampino sepultado en Huara pudiera atribuirse a uno de estos episodios parecidos, en todo caso nos corresponde cautelar su memoria hasta que lleguemos a desentrañar esta sombría y oculta pagina de nuestra historia.
Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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lunes, diciembre 24, 2007

El Centenario de la Masacre en Iquique

El Centenario de la masacre en Iquique
(En Diario 21 de Iquique, 24 diciembre 2007)

Con la declaración de duelo nacional este 21 de diciembre por parte del gobierno y la presencia en Iquique de diversas personalidades venidas del resto del país y del extranjero, culminó en nuestra ciudad el histórico homenaje rendido a los obreros inmolados hace cien años en la Escuela Santa Maria de Iquique. Fue una semana con las más diversas actividades, del 14 al 21 de diciembre, donde sin duda el momento culminante lo constituyó la gran marcha que desde Alto Hospicio bajó hasta la ciudad, con una muchedumbre enarbolando sus diversos emblemas sociales, gremiales, políticos y nacionales.
El objetivo propuesto de relevar la importancia y el rol de los trabajadores en la sociedad como sujetos de la transformación y del cambio social se cumplió plenamente. Las incomprensiones, el trabajo fragmentario y divisionista de algunos es un dato a tener en cuenta pero solo en el sentido de lo que nos queda para continuar trabajando por la unidad de los trabajadores y sus objetivos democráticos.
El crimen masivo de obreros pampinos en huelga perpetrado por el Estado y ejecutado por las fuerzas armadas chilenas se realiza por la presión criminal de los capitales ingleses dueños del salitre y entregados a un desenfrenado afán de lucro, no trepidando en aplicar las más despiadadas formas de explotación a sus trabajadores. El petitorio pampino contenía un mínimo de demandas elementales y completamente justas, como el pago de jornales al tipo de cambio, suprimir el sistema de pago en fichas, la libertad de comercio, instalación de rejas para los cachuchos hirvientes, fundación de escuelas, desahucio y aviso de quince días en caso de despido de un obrero, y, por último, no ser despedidos por causa de la huelga. La respuesta fueron balas y más humillaciones a los trabajadores.
La lección de 1907 para los trabajadores fue de mas unidad y más organización sindical como sus principales herramientas para luchar por sus derechos. Así se crea posteriormente la Federación Obrera de Chile, la FOCH, antecesora de la actual organización CUT y posteriormente el Partido Obrero Socialista en Iquique.
Con esta conmemoración quedó claro que hoy como ayer los trabajadores continúan obligados a reclamar por sus derechos más elementales producto del retroceso provocado por la dictadura y por los gobiernos de la Concertación que continúan favoreciendo a la voracidad de las transnacionales. Nuestro mejor homenaje de hoy está continuar luchando por la unidad de los trabajadores, por la conquista de un salario ético, así como por mayores derechos para los trabajadores del subcontrato, por alcanzar un sistema previsional solidario, por salud, educación y cultura de calidad para todos, por el cambio de la normativa legal que excluye a los trabajadores y a los partidos populares e impiden tener una democracia real en nuestro país.
En tal sentido la herencia de lucha y organización de hace cien años se encuentra plenamente vigente, pero también y en mayor medida aún, se encuentra presente su base ética que emana de toda demanda justa, que se expresó en una impecable organización del movimiento y que se trasladó a la ciudad, ordenando su normal funcionamiento, proporcionando hasta apoyo de tipo de orden publico con guardias obreros. Está su prodigiosa construcción democrática con delegados obreros elegidos y revocables por sus bases y que a la vez eligieron a su directiva central, con un ejercicio democrático desconocido, completamente inédito y que es lo que mayormente asustó a la oligarquía chilena y a los empresarios ingleses, todos acostumbrados a mandar. Es esa construcción ética la que nos acompaña hoy, en una nueva etapa de construcción social, para terminar con el neoliberalismo y continuar bregando por la completa emancipación del pueblo y la construcción de una nueva sociedad.
Epifanio Flores

Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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El Centenario de la Masacre en Iquique

El Centenario de la masacre en Iquique
(En Diario 21 de Iquique, 24 diciembre 2007)
Con la declaración de duelo nacional este 21 de diciembre por parte del gobierno y la presencia en Iquique de diversas personalidades venidas del resto del país y del extranjero, culminó en nuestra ciudad el histórico homenaje rendido a los obreros inmolados hace cien años en la Escuela Santa Maria de Iquique. Fue una semana con las más diversas actividades, del 14 al 21 de diciembre, donde sin duda el momento culminante lo constituyó la gran marcha que desde Alto Hospicio bajó hasta la ciudad, con una muchedumbre enarbolando sus diversos emblemas sociales, gremiales, políticos y nacionales.
El objetivo propuesto de relevar la importancia y el rol de los trabajadores en la sociedad como sujetos de la transformación y del cambio social se cumplió plenamente. Las incomprensiones, el trabajo fragmentario y divisionista de algunos es un dato a tener en cuenta pero solo en el sentido de lo que nos queda para continuar trabajando por la unidad de los trabajadores y sus objetivos democráticos.
El crimen masivo de obreros pampinos en huelga perpetrado por el Estado y ejecutado por las fuerzas armadas chilenas se realiza por la presión criminal de los capitales ingleses dueños del salitre y entregados a un desenfrenado afán de lucro, no trepidando en aplicar las más despiadadas formas de explotación a sus trabajadores. El petitorio pampino contenía un mínimo de demandas elementales y completamente justas, como el pago de jornales al tipo de cambio, suprimir el sistema de pago en fichas, la libertad de comercio, instalación de rejas para los cachuchos hirvientes, fundación de escuelas, desahucio y aviso de quince días en caso de despido de un obrero, y, por último, no ser despedidos por causa de la huelga. La respuesta fueron balas y más humillaciones a los trabajadores.
La lección de 1907 para los trabajadores fue de mas unidad y más organización sindical como sus principales herramientas para luchar por sus derechos. Así se crea posteriormente la Federación Obrera de Chile, la FOCH, antecesora de la actual organización CUT y posteriormente el Partido Obrero Socialista en Iquique.
Con esta conmemoración quedó claro que hoy como ayer los trabajadores continúan obligados a reclamar por sus derechos más elementales producto del retroceso provocado por la dictadura y por los gobiernos de la Concertación que continúan favoreciendo a la voracidad de las transnacionales. Nuestro mejor homenaje de hoy está continuar luchando por la unidad de los trabajadores, por la conquista de un salario ético, así como por mayores derechos para los trabajadores del subcontrato, por alcanzar un sistema previsional solidario, por salud, educación y cultura de calidad para todos, por el cambio de la normativa legal que excluye a los trabajadores y a los partidos populares e impiden tener una democracia real en nuestro país.
En tal sentido la herencia de lucha y organización de hace cien años se encuentra plenamente vigente, pero también y en mayor medida aún, se encuentra presente su base ética que emana de toda demanda justa, que se expresó en una impecable organización del movimiento y que se trasladó a la ciudad, ordenando su normal funcionamiento, proporcionando hasta apoyo de tipo de orden publico con guardias obreros. Está su prodigiosa construcción democrática con delegados obreros elegidos y revocables por sus bases y que a la vez eligieron a su directiva central, con un ejercicio democrático desconocido, completamente inédito y que es lo que mayormente asustó a la oligarquía chilena y a los empresarios ingleses, todos acostumbrados a mandar. Es esa construcción ética la que nos acompaña hoy, en una nueva etapa de construcción social, para terminar con el neoliberalismo y continuar bregando por la completa emancipación del pueblo y la construcción de una nueva sociedad.
Epifanio Flores
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lunes, diciembre 17, 2007

Teillier en la inauguracion del Centenario

Teillier en la inauguración del Centenario
(En Diario 21 de Iquique, el 17 diciembre 2007)
Este viernes 14 de diciembre se cumplieron cien años desde que los trabajadores de la pampa en huelga inician la gran marcha cruzando el desierto en dirección a Iquique. En el acto de la plaza Prat intervino a nombre de la Coordinadora el presidente del partido comunista Guillermo Teillier, valorando el reconocimiento de la ciudad a personalidades obreras como José Brigg, Luis Emilio Recabarren, Elías Lafertte y Eloy Ramírez, así como al presidente Salvador Allende, cuyos nombres lucirán diversas calles de Iquique por resolución municipal. Resaltó a estas figuras como a los símbolos más preciados de los trabajadores y señaló que Iquique se convierte en esta fecha en la capital de Chile respecto de la ética y de la moral al saber reivindicar la dignidad, el honor, la lealtad y la valentía de estas personalidades. Valoró el rol de los trabajadores como portadores fundamentales y decisivos en la búsqueda de la democratización y de la justicia social en el país.
Señaló que la pretendida finalidad de ahogar en sangre a la organización y la lucha sindical de los pampinos solo consiguió sembrar la semilla para que Recabarren y otros dirigentes esclarecidos orientaran una nueva etapa de lucha, se fundaran los sindicatos y surgiera el Partido Obrero Socialista en 1912, organizando con ello a los trabajadores, la fuerza fundamental de este país y que hoy hay que continuar fortaleciendo. En ese pasado heroico Teillier ubica las raíces de lo que hoy es la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, la CUT.
Resaltó que en una nueva etapa de unidad, de movilización y de avances sociales se logra alcanzar el gobierno popular de Salvador Allende, cuyas conquistas son escamoteadas en un nuevo golpe artero y otra vez por las fuerzas armadas encabezadas por quienes creen que hacer patria es salvaguardar los intereses de los que se llevan nuestras riquezas; sector que, terminada la dictadura, solo se les recuerda por su infamia y su deslealtad con el pueblo.
Señaló que en memoria de estos obreros masacrados nos corresponde solidarizar con los trabajadores que hoy luchan por el derecho a la negociación por ramas, por sector y porque se haga justicia con los trabajadores del subcontrato, impidiendo que se les burle, como ocurre hoy, al negarse una empresa del Estado a cumplir con la Ley del Subcontrato mediante maniobras legales. Demandó que se cumpla lo afirmado por la propia presidenta de la República de que “a igual trabajo, debía existir igual salario”. Asimismo enfatizó que el país y los trabajadores necesitan terminar con la exclusión y reformar el sistema electoral que impide que las demandas de los trabajadores se concreten en el Parlamento.
Indicó que es necesario avanzar con los países hermanos que hoy se levantan con dignidad y que se integran pero para poner sus riquezas para el beneficio de sus pueblos, riquezas que en el caso de nuestro país salen hacia el exterior, como ocurrió los años 2006 y 2007 con la salida fuera de Chile de mas de 50 mil millones de dólares y casi sin pagar impuestos.
Señaló Teillier que la sangre de los trabajadores salitreros, chilenos, bolivianos, peruanos, argentinos, nos ha hermanado para siempre y esa es la hermandad que queremos para América Latina. Finalmente afirmó que con esa dignidad, con esa fuerza, que con eso que se levanta desde esa raíz que empieza a germinar en Chile y en América, “nosotros decimos, a nombre de esos trabajadores que en su nombre: Venceremos”.
Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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lunes, mayo 07, 2007

Otro martir obrero y las manos con sangre de Belisario

Otro mártir obrero y las manos con sangre de Belisario
(Publicado en Diario 21 de Iquique, el 7 de mayo de 2007)
Una inmensa y aún sorda indignación recorre a todo el país. Otro mártir obrero ha caído bajo las balas asesinas del Estado chileno. Este jueves 3 de mayo ha sido asesinado el obrero forestal de 26 años, Rodrigo Cisternas Fernández, por manos de un desquiciado perteneciente al cuerpo policial uniformado que en la zona está bajo la orden del general Jaime Vasconcelos Avendaño. Esto, mientras los trabajadores contratistas de la empresa Celulosa Arauco en huelga se encontraban ocupando el acceso de la planta de Horcones de la empresa, acción inscrita en su itinerario de negociación iniciada el 13 de marzo pasado. Miles de trabajadores contratistas consiguieron instalar una mesa de negociación con la empresa, dándose un plazo de 45 días para arribar a un acuerdo. Ante la cerrazón de la empresa, este lunes 30 de abril se reiniciaron las movilizaciones. Miles de trabajadores se encontraban manifestándose pacíficamente en el lugar señalado cuando irrumpe la brutal represión policial solicitada por el gobernador. El joven trabajador actúa en defensa de sus compañeros utilizando una retroexcavadora, cuando algunos vehículos ocupados por los trabajadores eran arrollados por los vehículos policiales, siendo acribillado por la policía. Se corrobora una vez mas la servidumbre del Estado chileno hacía los grandes grupos económicos. En el sur Carabineros de Chile han sido colocados al servicio de las empresas forestales que superexplotan a los trabajadores.
Hay que decirlo con toda claridad: el ministro del Interior, Belisario Velasco, se hace cómplice de este crimen y arrastra con ello al gobierno, tras su burda explicación justificando este asesinato. No puede ser calificada sino de criminal la orden de enviar al lugar donde se encuentran negociando miles de trabajadores a un contingente policial fuertemente armado con ametralladoras. Es más que claro que la fuerza policial tenía la determinación criminal de poner fin al conflicto agrediendo a una de las partes negociadoras: a los trabajadores.
El ministro justifica la orden criminal de desalojo dada por el gobernador de Arauco, Alvaro Rivas, funcionario bajo la responsabilidad directa de su cartera. Justifica así la cadena de responsabilidades que culmina con la acción criminal del carabinero que gatilló su arma asesina contra un trabajador. Se requiere urgente un giro radical de la postura del gobierno frente a este gravísimo hecho y la exigencia de detener a los criminales. No basta solo la solicitud de un ministro en visita para investigar los hechos, solicitud que aparece solo tras la acción judicial del recurso de protección para los trabajadores presentado por Guillermo Teillier.
Una vez más se pretende justificar este crimen responsabilizando a los propios trabajadores y en particular al obrero martirizado. Se busca esconder el hecho concreto, real, de la vida diaria, que el joven obrero Rodrigo Cisternas, con un pequeño hijo que mantener, se encontraba desesperado con un nivel de ingresos que apenas le alcanzaba para vivir y sostener a su joven familia, con un sueldo base de cincuenta mil pesos. Se ocultan, en tanto, la situación de miseria, las precarias condiciones de trabajo, las condiciones de subcontratación empleada a destajo por las grandes empresas, con jornadas laborales ilegales de doce y hasta catorce horas diarias y con sueldos finales que apenas se empinan sobre el salario mínimo y siempre supeditado a la producción; todo esto ¡negándole más encima a Rodrigo su derecho a negociar sus condiciones de trabajo! Es decir, aún antes de ser asesinado, a este obrero ya se le negaban sus elementales derechos laborales.
Es urgente iniciar un giro en la normativa laboral en nuestro país. Las tensiones que provocan este tipo de negociación se debe a que no existe en la práctica el derecho a negociación para los trabajadores y por lo tanto hay que reponer este derecho que fue eliminado durante la dictadura pinochetista para excluir del reparto de la riqueza a la mayoría de los trabajadores.
Una vez más se tratará de cubrir este crimen con un manto de justificaciones y mentiras. Por ello es también urgente el actuar hoy para que no se repita otra felonía semejante. Los trabajadores del norte tenemos que ser dignos de la herencia dejada por los pampinos acribillados aquí en diciembre de 1907 y movilizarnos para desplegar la solidaridad con los trabajadores de Arauco violentados en sus elementales derechos, incluido su derecho a la vida.

Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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lunes, febrero 05, 2007

La matanza de la Oficina Salitrera Ramirez

La Matanza de la Oficina Salitrera Ramírez.
(Publicado en Diario 21 de Iquique)
Este 4 de febrero se cumple un aniversario más de la masacre de obreros pampinos perpetrado por fuerzas del ejército en la oficina salitrera Ramírez el año 1891. Este acontecimiento trágico de nuestra historia se encuentra casi olvidado y prácticamente opacado por las dos grandes masacres ocurridas posteriormente en nuestra región: la de 1907 en la escuela Santa María de Iquique -y que este año conmemoramos su Centenario-; y, la también cruenta represión militar que sofocó a sangre y fuego la rebelión obrera de junio de 1925.
La principal fuente documental de esta matanza de obreros en la oficina Ramírez proviene del diario El Nacional del 22 de febrero de ese año, que recoge y reproduce un testimonio proveniente de la pampa.
El 3 de febrero de 1891 estalla una huelga que congrega a alrededor de tres mil obreros del Cantón cerca de Pozo Almonte con la disposición de bajar hasta Iquique para protestar por la carencia de víveres. El país se encontraba envuelto en un grave conflicto entre el presidente Balmaceda y el Parlamento, situación que el día 7 de enero deriva en la sublevación de la Escuadra al mando del capitán de Navío Jorge Montt, quién con el buque “Cochrane” ocupa y se instala en la importante ciudad de Iquique, donde el amotinado preside una Junta de Gobierno, la que goza del tácito (o tal vez más concreto) apoyo del poderoso capital salitrero inglés.
Tal vez ajenos a este conflicto, un importante número de trabajadores en huelga deciden esa misma mañana dirigirse hacia la oficina Ramírez, cuyo administrador dispone de alimentación para ellos, pernoctando éstos en el mismo lugar. Al día siguiente, y luego de una asamblea, se designa una comisión para que se dirija a otras oficinas a comunicar de la movilización, partiendo una delegación de cuarenta obreros hacia el norte, hasta el Cantón de Negreiros, donde obtienen la paralización de más obreros para la causa.
Mientras los trabajadores se encontraban esperando en la oficina Ramírez, alrededor de doscientos soldados provenientes de Pozo Almonte y al mando del sargento mayor Martín Larraín, -sin previo aviso- toman disposición de combate y emprenden un ataque sorpresivo y sin ningún tipo de miramiento en contra de la población de la oficina. Luego avanzan sobre el campamento asesinando a quién encontraron a su paso. Una vez arrasado el campamento se inicia una persecución de los que lograron escapar hacia la pampa a esconderse en las calicheras y hacia otras oficinas cercanas. En tanto unos mil quinientos obreros provenientes de Negreiros, ya enterados de la masacre, logran volver sobre sus pasos evitando el horrendo destino de sus hermanos de clase.
Luego de la matanza inicial, alrededor de 890 prisioneros son formados frente a la administración de la oficina, donde los soldados van escogiendo algunos grupos de obreros que luego van siendo sumariamente ejecutados. El resto de los pampinos son llevados prisioneros hasta Pozo Almonte y dejados en libertad al día siguiente. Otros trabajadores que se esparcieron por el desierto, llegan hasta Iquique, siendo recibidos por parte de la población.
Continúa pendiente el homenaje de sus hermanos de clase para estos trabajadores. En este año del Centenario de la Masacre de la Escuela Santa María, definido por la Central Unitaria de Trabajadores –CUT- como el Año de los Trabajadores, justo es recoger definitivamente este fecha que conmemora una de las tantas luchas obreras y hechos acaecidos en Tarapacá, actos todos que con dolor y sangre abrieron el camino hacia la conquista de crecientes reivindicaciones y derechos para los trabajadores chilenos.

Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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