Partido Comunista de Chile - Regional Iquique

lunes, agosto 11, 2008

El apoyo del PC a Luis Astudillo

(En DIARIO 21, de Iquique del 11 agosto 2008)
Dando una señal clara, contundente y categórica en el sentido de continuar avanzando para terminar con la exclusión social y política en nuestro país el Partido Comunista resolvió omitirse de la carrera alcaldicia de Alto Hospicio, bajar a su propio candidato a alcalde y proclamar su apoyo al candidato a alcalde de la Concertación Luis Astudillo y para derrotar a la derecha en dicha comuna. Esta determinación generosa de la izquierda agrega otra comuna a las iniciales 33 comunas donde se llegó a un “acuerdo de omisión” entre el Juntos Podemos y la Concertación. Esto es 25 comunas en el país donde el Juntos Podemos se omite de llevar candidato a alcalde y apoyar al de la Concertación y otras ocho comunas donde es el oficialismo el que se omite a favor del Juntos Podemos. Con esta determinación el PC da otra señal clara de que siempre tuvo, y aún mantiene, la disposición de llegar a un acuerdo de omisión en la mayor cantidad de espacios posibles y viables.
El origen de este acuerdo por omisión está en la permanente postura antidemocrática de la derecha (mi articulo del Diario 21 del 19 de mayo pasado). La derecha no cumplió su palabra e hizo caer el proyecto de ley que reformaba el sistema electoral binominal (ni siquiera lo eliminaba). Esta exclusión social y política lo dimensiona de alguna manera la encuesta de Adimark que entregó al Juntos Podemos una adhesión de 13% y a solo 3 puntos de la Alianza por Chile que registra una adhesión del 16% y sin embargo tiene ¡53 diputados y el Juntos Podemos ninguno!
Otro elemento sustantivo del acuerdo por omisión está en poner término a la escalada de corrupción en las alcaldías en manos de la UDI y que usan los municipios como máquinas de campaña electoral, usando los recursos humanos y financieros, así como la infraestructura de información, para generarse una clientela electoral y no por conciencia.
Ahora, y como se trata de un acuerdo por omisión circunscrito a la elección de alcalde, se desprende de lo anterior que en todas las demás comunas del país el pacto Juntos Podemos compite en toda la línea con todo el resto de los candidatos, incluidos por cierto, los de la Concertación. Pero donde la diferencia es clarísima es en las listas de candidatos a concejales donde el Juntos Podemos lleva candidatos propios y en competencia con todos los demás candidatos de la Concertación y de otras listas. Importante es aclarar que este acuerdo y ofrecimiento del PC no incluye detener la movilización del pueblo, sino que primero apoyarlas cuando se vea afectado por las políticas del gobierno.
Como es natural las críticas destempladas de la derecha y la extrema izquierda otra vez confluyen en un mismo cauce para torpedear este histórico acuerdo democrático. Los primeros están efectivamente aterrados porque ven que con este acuerdo surge la posibilidad real de perder algunas alcaldías y también arriesgan sus opciones presidenciales para el 2009. Los segundos encapsulados en un principismo romo definitivamente perdieron de momento su capacidad para leer nuestro proceso político completo y también en su contexto latinoamericano e incluso planetario. A favor de la derecha solo podemos destacar su proverbial capacidad de hacer sus análisis sobre la totalidad de la problemática cuando se trata de defender los grandes intereses y que en el caso de este acuerdo por omisión entre la Concertación y la izquierda los tiene más que preocupados.
Ellos ven efectivamente que las elecciones municipales pueden transformarse en una suerte de plebiscito y que puede tener proyecciones insospechadas para su proyecto de profundización neoliberal, sus planes confesos de entregar Codelco, de profundizar la privatización de la salud y la educación, así como vender el país; es decir su completa transnacionalización.
En general el PC tiene diferencias claras con la Concertación y sus políticas neoliberales y no forma parte de ese conglomerado; como todo el país lo sabe. Este ofrecimiento generoso del PC busca en esta etapa profundizar la democracia comunal desplazando a la derecha. Por ello y para ser aún más claros: el PC cumple sus compromisos y apoyará, votará y defenderá los votos del candidato a alcalde de la Concertación por Alto Hospicio, el socialista Luis Astudillo.

Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

Etiquetas:

lunes, mayo 28, 2007

Un hospital de verdad para Alto Hospicio

¡Un Hospital de verdad para Alto Hospicio!
(En Diario 21 de Iquique, el 28 de mayo 2007)
Una amarga decepción entre vastos sectores de la comunidad de Alto Hospicio dejó la visita a Iquique del secretario general de gobierno, Ricardo Lagos Weber, quién le reafirmó a los hospicianos que el denominado Hospital Básico de Urgencia de Alto Hospicio, no contará con camas para hospitalización. Esto pese a que la población de esa ciudad, alrededor de setenta y cinco mil almas, supera a la que existía en Iquique cuando se construyó el hospital regional.
Un gran sueño y una demanda permanente, e incluso germinal en el surgimiento del Comando de Defensa de Alto Hospicio, ha sido el contar con un hospital para una atención de calidad para los habitantes de Alto Hospicio. Para decir las cosas claras, lo de Alto Hospicio no es otra cosa que un Consultorio de Atención Primaria, aunque porfiadamente el ministro afirme lo contrario.
Investigando este tema con algunos componentes del Comando de Defensa, en cuanto a infraestructura, el Estado chileno distingue cuatro tipos de hospitales según su complejidad: el hospital tipo 1 y que son aquellos de alta complejidad, pues cuentan con las cuatro especialidades básicas de la medicina (medicina, cirugía, pediatría y obstetricia) y con la totalidad de las subespecialidades. El hospital tipo 2, es de mediana a alta complejidad y cuenta con las cuatro especialidades básicas, aunque solo con algunas sub especialidades. El hospital tipo 3 es de mediana complejidad, pues contando con las cuatro especialidades básicas, no tiene las subespecialidades. Y por último está el hospital tipo 4, de baja complejidad, y que solo cuenta con camas indiferenciadas para adultos y niños. La dotación de camas para cualquiera de estos establecimientos la fija la presidenta de la República por Decreto Supremo, lo que obviamente no ocurrirá en el caso de Alto Hospicio.
En definitiva el denominado “hospital” de Alto Hospicio es un Consultorio de Atención Primaria (lo que, por cierto, en sí mismo no es para nada malo, pero, terminantemente, no es un hospital). El glosario sanitario denomina Consultorio de Atención Primaria a aquellos establecimientos asistenciales que entregan a la población una atención “abierta de carácter ambulatorio y de baja complejidad”. Es decir, el establecimiento que porfiadamente el gobierno llama hospital de Alto Hospicio. Este establecimiento se financiará con el pér cápita y será administrado por el municipio, exactamente igual que un consultorio.
Según los propios parámetros sanitarios nacionales, a Alto Hospicio le correspondería un hospital tipo 2. Ellos solicitan, al menos, un hospital tipo 3, con una dotación de entre cien a doscientas camas. Estos hospitales del tipo 3 son para localidades de hasta cincuenta mil habitantes y con un área de influencia de hasta setenta mil habitantes, cifras claramente superadas por Alto Hospicio.
Además Alto Hospicio es el centro urbano inmediatamente cercano a las comunas rurales. Si contara con un hospital tipo 3 le correspondería un tipo de ambulancia que el ministerio de salud denomina Móvil Avanzado, que son para transportar a pacientes con compromiso vital grave y que cuentan con el soporte técnico y humano apropiado para esa atención vital. Ese tipo de ambulancia no existirá en Alto Hospicio.
Ahora la pregunta del millón: ¿Por qué teniendo el país los recursos necesarios y la comunidad esa sentida demanda no se construye en Alto Hospicio un hospital de verdad? Todo apunta a la persistencia y el contumaz apego al dogma neoliberal, que obediente a los dictados de los centros económicos internacionales, son los que recomiendan al Estado chileno restringir al máximo el gasto público. Por ello es que se tiene en la mira la sostenida privatización de la salud a través de los hospitales auto gestionados, como ocurrirá con el hospital de Iquique. Todos conocemos de la escalada de externalizaciones de servicios que se vienen dando en el hospital regional. En este contexto es ilógico (para los neoliberales del gobierno) un hospital público para Alto Hospicio.
Esta es otra manifestación de la exclusión social y política que impera en nuestro país. Claro, hasta que los hospicianos aguanten seguir siendo excluidos.


Epifanio Flores.

Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

Etiquetas: ,