Partido Comunista de Chile - Regional Iquique

lunes, abril 14, 2008

El Congreso de la CUT y el 1º de Mayo

El Congreso de la CUT y el 1º de mayo (Epifanio Flores, publicado en DIARIO 21 de Iquique, el 14 de abril 2008)

Dado el persistente silenciamiento de la prensa nacional que no ha informado de las trascendentales conclusiones del 8º Congreso Nacional de la CUT entregadas inicialmente por su presidente nacional, Arturo Martínez, se hace necesario implementar la resolución de la central de llevar a cabo una gran conmemoración este 1º de mayo, momento propicio para dar a conocer las conclusiones de ese histórico congreso. La CUT es la máxima organización de los trabajadores chilenos, heredera de la Mancomunal Obrera, de la Federación Obrera de Chile, la FOCH; y de la Confederación de Trabajadores de Chile, la CTCH; y ciertamente es una continuidad de la CUT sangrientamente destruida por la dictadura de Pinochet. Esta central es una organización plural de todos los trabajadores y que expresa en su seno esa pluralidad ideológica, filosófica, también de independientes y hasta de los diversos matices religiosos que existe entre los trabajadores, pero unidos en esa diversidad en función de sus nobles intereses de clase, pero que convergen con las grandes demandas democráticas, patrióticas y nacionales de todo el pueblo.
Y la CUT estuvo a la altura de este legado y misión para este especifico momento histórico. Un aspecto central acordado por cerca de dos mil delegados de todo el país es que se necesita construir un gran movimiento social, sin el cual no se producirán los cambios que toda la sociedad reclama, como la falta de democracia, de libertad, de derechos y de dignidad. Y en este sentido la CUT pretende ponerse a la cabeza de este movimiento social, donde se articulen los pobladores, la juventud y los estudiantes, el movimiento de las mujeres, los pequeños empresarios, los comerciantes, etc. Me atrevería a agregar, porque no niega esta conclusión de la CUT, la integración también a este movimiento, de las minorías discriminadas y del pueblo aymara arrinconado por el Estado y las transnacionales mineras. Se trata también de asumir la representación de miles de personas que no están organizadas pero que en este espacio social podrían expresarse y facilitarse su desarrollo.
Pero también el congreso ha sido claro, y no ha tenido ningún complejo, en ratificar su expreso llamado a todos los sectores políticos que se sientan con capacidad democrática para integrar este gran movimiento social en marcha, para impedir que la derecha llegue a gobernar, y así avanzar en la construcción de un país para todos, no solo para los ricos y las transnacionales.
En este plano de construcción social y política unitaria, la CUT ha reafirmado su voluntad de continuar bregando para construir el Parlamento Social y Político que vaya configurando este gran movimiento social, esta gran alianza, por lo que hace la CUT una directa interpelación a los partidos políticos. Es un llamado a todos los que estuvieron en la lucha por recuperar la democracia y así completar la tarea inconclusa, a todos los que hoy quieran soñar y poner su fuerza para construir un Chile mejor.
La CUT ha resuelto la Huelga General en caso de persistir el gobierno en el envío de leyes atentatorias a los derechos laborales, como son los confesados intentos de incorporar mayor “flexibilidad” laboral y atentar contra las organizaciones laborales. También en este plano se ha pronunciado por apoyar las luchas de los trabajadores del subcontrato, bajo la consigna de: nunca más los subcontratistas luchando solos. Las amargas experiencias de huelgas reventadas en Iquique producto de la nefasta norma sobre negociación colectiva, así como la funcional fragmentación y la división de los trabajadores, donde hacen su negocio seudos sindicalistas y traficantes de la desunión disfrazados de “revolucionarios”, hacen mas que necesario avanzar en el fortalecimiento de la Confederación de Trabajadores del Cobre hacia las mineras privadas.
Pero en definitiva lo central estará en implementar la necesaria unidad de todo el pueblo agredido por la aplicación de estas políticas neoliberales y en ese camino un hito relevante estará en una gran conmemoración del próximo 1º de mayo.
Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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lunes, abril 30, 2007

El 1º de Mayo y la herencia de los caidos en 1907

El 1º de mayo y la herencia de los caídos en 1907.
(Publicado en Diario 21 de Iquique, el 30 de abril 2007)
Este 1º de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, lo conmemoramos en el marco del Centenario de la Masacre de la Escuela Santa María de Iquique. La CUT provincial realiza su acto tradicional en el sitio donde se ubica el monolito, frente al cual las trabajadoras y trabajadores nos inclinamos con respeto en memoria de los trabajadores inmolados allí luchando por sus derechos y los de las generaciones venideras. Actos similares se realizarán a lo largo de nuestro país y en todo el planeta. Es el homenaje de los trabajadores del mundo a sus mártires, en particular a los de Chicago ajusticiados por luchar por imponer la jornada laboral de ocho horas.
En la gesta de los trabajadores pampinos masacrados en Iquique se plasma una tradición de lucha que venía construyéndose ya desde los inicios de la explotación de la industria del salitre y la formación del proletariado pampino. La huelga de 1907 retoma esos contenidos fundacionales y los proyecta en un tipo de sindicalismo que será recogido y continuado por nuevas generaciones. Es la presencia de los excluidos en la sociedad chilena.
Durante la huelga de Iquique de 1907 los trabajadores imponen una triada de derechos: la libertad de organizarse; el derecho a huelga; el derecho de negociación; elementos sustantivos de lo que hoy la Organización Internacional del Trabajo, OIT, reconoce como elementos expresivos de la libertad sindical. Eso sí, la libertad de organización fue comprendida tempranamente solo efectiva si se construía sobre la base de la férrea unidad de los trabajadores en asociaciones únicas. Eso se entendía claro casi cien años atrás.
Otra tradición histórica originaria de esta gesta es la emergencia de un sindicalismo portador de una irrevocable vocación por atender todos los problemas de la sociedad en su conjunto. Por tanto no un sindicalismo meramente economicista ni corporativista, ni solo centrado en sus propios intereses económicos. Se crea así una conciencia social y política que se orienta hacia la solución de los problemas regionales y nacionales y no solo los propios e inmediatos. Al revés, a lo largo de todo el siglo pasado y en lo que va del actual, la derecha y los grandes poderes económicos buscaron y buscan permanentemente escamotear a los trabajadores su preocupación por los problemas del país y relegarlos solo al ámbito de sus problemas laborales y cegarlos en el apoliticismo.
Otro legado sustantivo: los huelguistas de 1907 instalados en Iquique recrearon un tipo de democracia inédita y completamente desconocida en nuestra Patria. No hablo solo de la democracia sindical impecablemente aplicada en esos momentos, con dirigentes elegidos, empoderados, mandatados y revocables; así como de trabajadores completamente participativos. Hablo también de la democracia que impusieron en la ciudad casi en el filo de constituirse en un poder paralelo al institucional. Si no lo fue completo no es porque el Estado poseyera una aplastante fuerza militar al servicio del poder económico nacional y extranjero, sino porque los trabajadores no buscaban ese poder.
Los trabajadores de 1907 nos legaron una cultura sindical clasista e independiente y admirablemente solidaria. La traición de los partidos políticos de entonces los llevó a vislumbrar una organización política propia, la que se materializaría con Recabarren cuando se funda en Iquique el Partido Obrero Socialista un 4 de junio de 1912.
Hoy, a casi cien años de la gesta de la escuela Santa María, afloran de cuando en vez seudos sindicalistas que persisten en girar la rueda en el sentido inverso al iniciado por los huelguistas de 1907. Duchos de la división, se han dedicado a destruir gremios levantando parcelitas personales y atomizando la fuerza de los trabajadores. Otros hipócritas se dedican a pregonar cierto apoliticismo pero recreando una politiquería sin principios y de la peor especie; funcional a los intereses de poderosos políticos de turno y fundada en ambiciones inconfesadas. Están también los “ingenuos” que siguen estas aguas, pero que en su accionar práctico son tan responsables (o irresponsables) como los divisionistas. Unos y otros serán irremediablemente expulsados del movimiento sindical por los propios trabajadores.
Nos corresponde apoyar el acto de homenaje organizado por la CUT para este martes 1º de mayo. No se trata de apoyar a determinadas personas, determinadas religiones, ni a partidos ni a autoridades de turno. Se trata de fortalecer la organización única e independiente de los trabajadores para superar sus propias dificultades y contradicciones. Se trata de fortalecer la Unidad de los trabajadores; como el legado más caro de los pampinos masacrados en la escuela Santa María de Iquique y que nos dejaron para continuar su lucha, esta vez por terminar con este sistema social y económico cruel e inhumano construido por la derecha y sostenido por la Concertación.

Epifanio Flores
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

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